Sanando heridas: Cómo perdonar y avanzar después de ser lastimado

En la vida, todos enfrentamos momentos en los que somos lastimados por otras personas. Ya sea una traición, un engaño, una ofensa o cualquier otro tipo de daño emocional, estas experiencias pueden dejar cicatrices profundas en nuestro corazón y afectar nuestra capacidad de confiar y amar nuevamente. Sin embargo, aprender a perdonar y sanar es fundamental para nuestro bienestar emocional y nuestro crecimiento personal.

Exploraremos diferentes estrategias y herramientas para aprender a perdonar y avanzar después de ser lastimado. Analizaremos la importancia del perdón y cómo puede liberarnos del peso emocional que llevamos. También brindaremos consejos prácticos sobre cómo enfrentar nuestras emociones, establecer límites saludables y reconstruir la confianza en nuestras relaciones.

Al leer este artículo, descubrirás cómo el perdón puede ser una poderosa herramienta de sanación y crecimiento personal. Aprenderás a liberarte del resentimiento y el dolor, y a encontrar la paz y la felicidad en tu vida. ¡No te pierdas esta oportunidad de sanar tus heridas y comenzar un nuevo capítulo en tu camino hacia la felicidad y la plenitud emocional!

📑 Contenido de la página 👇

Qué es el perdón

El perdón es un proceso emocional y psicológico que implica liberar sentimientos de resentimiento, ira y venganza hacia alguien que nos ha lastimado. Es un acto de compasión y generosidad hacia uno mismo y hacia los demás. Perdonar no significa olvidar o justificar el daño causado, sino más bien liberarse del peso emocional que nos impide avanzar y encontrar la paz interior.

El perdón es un poderoso instrumento de sanación que nos permite liberar el dolor y el sufrimiento causados por las acciones de otros. Al perdonar, no solo liberamos a la otra persona de la culpa, sino que también nos liberamos a nosotros mismos de la carga emocional que llevamos. Al dejar de aferrarnos al pasado y soltar el resentimiento, podemos abrirnos a la posibilidad de reconstruir relaciones dañadas y encontrar una mayor felicidad y bienestar en nuestras vidas.

Perdonar no es un proceso fácil y puede llevar tiempo. Requiere un esfuerzo consciente y una voluntad de dejar ir el dolor y la ira. Aquí hay algunos pasos que pueden ayudarte en el proceso de perdón:

  1. Reconoce el dolor: Permítete sentir y reconocer el dolor que te causó la otra persona. No reprimas tus emociones, permítete llorar, enojarte o sentir lo que sea necesario para sanar.
  2. Comprende: Intenta comprender las circunstancias y las razones por las que la otra persona te lastimó. Esto no significa justificar sus acciones, sino tratar de entender su perspectiva y su sufrimiento que pudo haber llevado a esa conducta.
  3. Decide perdonar: Toma la decisión consciente de perdonar. Reconoce que el perdón es un regalo que te das a ti mismo y no a la otra persona. No esperes que la otra persona se disculpe o cambie su comportamiento para perdonar.
  4. Deja ir: Suelta el resentimiento y la ira. No permitas que el pasado controle tu presente y tu futuro. Acepta que lo que pasó ya no se puede cambiar y enfoca tu energía en construir un futuro mejor.
  5. Practica la autocompasión: Sé amable contigo mismo y date permiso para sanar. No te juzgues por sentir dolor o por tener dificultades para perdonar. Recuerda que el perdón es un proceso y cada persona tiene su propio tiempo para sanar.

El perdón no solo beneficia a quienes somos capaces de perdonar, sino que también tiene efectos positivos en nuestra salud física y emocional. Numerosos estudios han demostrado que perdonar reduce el estrés, disminuye la presión arterial, fortalece el sistema inmunológico y mejora la calidad de las relaciones interpersonales. Además, el perdón nos libera del pasado y nos permite vivir en el presente y construir un futuro más positivo.

El perdón es un proceso poderoso y sanador que nos permite liberarnos del dolor emocional y encontrar la paz interior. A través del perdón, podemos reconstruir relaciones dañadas, encontrar la felicidad y mejorar nuestra salud física y emocional. Aunque puede ser difícil, el perdón es un regalo que nos damos a nosotros mismos y nos permite avanzar hacia un futuro más positivo.

El impacto emocional de las heridas

Las heridas emocionales pueden tener un impacto profundo en nuestras vidas. Ya sea que hayamos sido lastimados por una traición, una pérdida o un maltrato, el dolor y la angustia pueden consumirnos y dificultar nuestra capacidad para avanzar. El resentimiento, la ira y la tristeza pueden convertirse en compañeros constantes, impidiéndonos encontrar la paz interior y disfrutar plenamente de nuestras relaciones y experiencias.

Es comprensible sentirse herido después de ser lastimado, pero aferrarse al dolor puede prolongar innecesariamente el sufrimiento. El perdón es una herramienta poderosa que nos permite liberarnos de la carga emocional que llevamos y sanar nuestras heridas internas. Al perdonar, no estamos negando ni minimizando el daño que hemos sufrido, sino que estamos eligiendo liberarnos del peso de la amargura y el resentimiento.

El perdón no es un proceso fácil ni rápido, pero es esencial para nuestro bienestar emocional y mental. Perdonar no significa olvidar o justificar el comportamiento dañino de otros, sino que implica soltar la carga emocional asociada con la experiencia dolorosa y permitirnos sanar y crecer.

Beneficios del perdón

El perdón no solo beneficia nuestra salud emocional, sino que también tiene impactos positivos en nuestra salud física. Estudios científicos han demostrado que el perdón reduce el estrés, disminuye la presión arterial y fortalece el sistema inmunológico. Además, perdonar nos permite liberar la negatividad y abrirnos a la felicidad y la paz interior.

Perdonar también mejora nuestras relaciones interpersonales. Al liberarnos del resentimiento y la ira, podemos reconstruir la confianza y fortalecer los lazos con aquellos que nos han lastimado. Además, el perdón nos ayuda a evitar patrones negativos de comportamiento y a romper el ciclo de dolor y daño.

Claves para perdonar y avanzar

Perdonar puede ser un proceso desafiante, pero con práctica y paciencia, podemos aprender a sanar nuestras heridas y avanzar hacia una vida más plena y significativa. Aquí hay algunas claves para ayudarte en el proceso de perdón:

  1. Reconoce y acepta tus emociones: Antes de poder perdonar, es importante reconocer y aceptar tus emociones. Permítete sentir el dolor, la ira y la tristeza sin juzgarlos ni reprimirlos. Solo al enfrentar y procesar tus emociones podrás comenzar a sanar.
  2. Practica la empatía: Intenta ponerte en el lugar de la persona que te lastimó. Trata de comprender sus motivaciones y circunstancias. Esto no significa justificar su comportamiento, sino que te ayudará a ver la situación desde una perspectiva más amplia y a encontrar compasión.
  3. Haz terapia o busca apoyo: Si las heridas emocionales son profundas y difíciles de sanar por tu cuenta, considera buscar terapia o apoyo profesional. Un terapeuta o consejero puede brindarte herramientas y técnicas para trabajar en tu proceso de perdón de manera más efectiva.
  4. Practica el autoperdón: No solo debes perdonar a aquellos que te han lastimado, sino también perdonarte a ti mismo. Reconoce tus errores y debilidades, y permítete crecer y aprender de ellos. Solo a través del autoperdón puedes liberarte completamente y avanzar hacia una vida más plena.
  5. Cultiva la gratitud: Practicar la gratitud es una forma poderosa de cambiar nuestra perspectiva y enfocarnos en lo positivo. Agradece las lecciones aprendidas a través de las experiencias dolorosas y reconoce las bendiciones en tu vida. La gratitud te ayudará a encontrar la paz interior y a abrirte a nuevas oportunidades.

El perdón es un regalo que te das a ti mismo. Al liberarte del peso del resentimiento y la amargura, puedes sanar tus heridas y avanzar hacia una vida más plena y significativa. No olvides que el proceso de perdón lleva tiempo y esfuerzo, pero los beneficios a largo plazo valen la pena.

Aprender a soltar el rencor

El perdón es un acto poderoso que nos permite liberarnos del rencor y sanar nuestras heridas emocionales. Aprender a perdonar puede ser un proceso difícil, especialmente cuando hemos sido lastimados profundamente. Sin embargo, es importante recordar que el perdón no implica olvidar o justificar las acciones de la otra persona, sino liberarnos del peso emocional que llevamos dentro.

Cuando guardamos rencor, nos aferramos a la rabia y al dolor, lo que nos impide avanzar y encontrar la paz interior. El perdón nos brinda la oportunidad de liberar esos sentimientos negativos y reconstruir nuestra vida.

El primer paso para aprender a perdonar es reconocer y aceptar nuestras emociones. Es normal sentir enojo, tristeza o resentimiento después de haber sido lastimados, pero es importante no quedarnos estancados en esas emociones. Tomarse el tiempo para procesar y expresar nuestros sentimientos de manera saludable nos ayudará a avanzar hacia el perdón.

Una vez que hayamos reconocido nuestras emociones, es importante practicar la empatía y tratar de comprender las razones detrás de las acciones de la otra persona. Esto no significa justificar o excusar su comportamiento, sino intentar entender su perspectiva. La empatía nos permite ver a la otra persona como un ser humano imperfecto, capaz de cometer errores, al igual que nosotros.

El proceso de perdonar puede llevar tiempo y esfuerzo, pero es fundamental para nuestra propia sanación. Aquí hay algunas estrategias y consejos prácticos que pueden ayudarte en el proceso de perdonar:

1. Practica el autocuidado

Perdonar puede ser emocionalmente agotador, por lo que es importante cuidar de ti mismo durante este proceso. Haz ejercicio regularmente, come alimentos saludables, duerme lo suficiente y busca actividades que te brinden alegría y relajación. El autocuidado te ayudará a mantener un equilibrio emocional y físico mientras trabajas en el perdón.

2. Busca apoyo

El proceso de perdonar puede ser desafiante, por lo que es importante contar con el apoyo de personas de confianza. Comparte tus sentimientos y emociones con amigos cercanos, familiares o un terapeuta. Ellos pueden brindarte perspectivas diferentes y ofrecerte el apoyo necesario durante este proceso.

3. Practica el autoperdón

Perdonarnos a nosotros mismos es tan importante como perdonar a los demás. Reconoce tus propios errores y aprende de ellos. Permítete crecer y evolucionar a partir de tus experiencias pasadas. El autoperdón te ayudará a liberarte de la culpa y a avanzar hacia un futuro más positivo.

El perdón es un proceso de liberación y sanación que nos permite dejar atrás el rencor y avanzar hacia la paz interior. Aprender a perdonar requiere tiempo, esfuerzo y autocompasión, pero los beneficios emocionales y mentales son invaluables. No olvides que el perdón no es un regalo para los demás, sino para ti mismo.

El proceso de sanación interna

El proceso de sanación interna es esencial para poder perdonar y avanzar después de haber sido lastimado. Implica un trabajo profundo en nuestro interior, donde debemos confrontar las emociones negativas y encontrar la manera de liberarnos de ellas.

Una de las primeras etapas de este proceso es reconocer y aceptar el dolor que hemos experimentado. Esto puede resultar difícil, ya que tendemos a evitar el dolor emocional y buscar distracciones para no enfrentarlo. Sin embargo, es importante permitirnos sentir y expresar nuestras emociones, ya sea a través de la escritura, la terapia o el diálogo con alguien de confianza.

Una vez que hemos reconocido y aceptado nuestras emociones, es momento de trabajar en el perdón. El perdón no significa olvidar o justificar lo que nos han hecho, sino liberarnos del resentimiento y la amargura que nos mantienen atados al pasado. Perdonar no es un proceso fácil ni rápido, pero es fundamental para nuestra propia sanación.

Para perdonar, es útil recordar que el perdón es un regalo que nos damos a nosotros mismos. Al perdonar, nos liberamos del peso emocional que llevamos y abrimos espacio para la paz y la felicidad en nuestras vidas. Además, el perdón nos ayuda a romper el ciclo de dolor y venganza, permitiéndonos avanzar hacia un futuro más positivo.

Es importante comprender que el perdón no es un acto único, sino un proceso continuo. Es posible que surjan momentos en los que volvamos a sentir resentimiento o enojo hacia la persona que nos lastimó. En esos momentos, es importante recordar el trabajo que hemos hecho en nuestra sanación interna y volver a comprometernos con el perdón.

Además del perdón, es esencial trabajar en la reconstrucción de nuestra confianza y autoestima. Ser lastimado puede dañar nuestra confianza en los demás y en nosotros mismos. Para reconstruir nuestra confianza, es útil rodearnos de personas positivas y de apoyo, establecer límites saludables y practicar el autocuidado.

Finalmente, es importante recordar que el proceso de sanación interna es único para cada persona y puede llevar tiempo. No hay una fórmula mágica para sanar nuestras heridas emocionales, pero con paciencia, autocompasión y compromiso, podemos avanzar hacia la curación y la paz interior.

Herramientas para perdonar a otros

Perdonar a alguien que nos ha lastimado puede ser un proceso desafiante y doloroso. Sin embargo, aprender a perdonar es fundamental para nuestro propio bienestar emocional y mental. Afortunadamente, existen varias herramientas y estrategias que podemos utilizar para facilitar el proceso de perdón.

1. Practica la empatía

La empatía es una habilidad poderosa que nos permite comprender y conectarnos con los demás en un nivel más profundo. Cuando nos esforzamos por comprender las experiencias y emociones de la persona que nos lastimó, podemos comenzar a encontrar compasión y comprensión en lugar de resentimiento. Esto no significa que debamos justificar o aceptar su comportamiento, sino más bien reconocer que todos somos humanos y todos cometemos errores.

Por ejemplo: Imagina que un amigo cercano te ha traicionado revelando un secreto personal. En lugar de enfocarte en el dolor y la traición que sientes, trata de ponerte en su lugar. Tal vez estaba pasando por un momento difícil y actuó de manera impulsiva sin considerar las consecuencias de sus acciones.

2. Cultiva la compasión

La compasión es la capacidad de mostrar amabilidad y comprensión hacia uno mismo y hacia los demás. Cuando nos perdonamos a nosotros mismos por nuestros propios errores y defectos, nos volvemos más capaces de perdonar a los demás. Cultivar la compasión hacia la persona que nos lastimó nos permite verla como un ser humano imperfecto y nos ayuda a liberarnos del resentimiento.

Por ejemplo: En lugar de culparte a ti mismo por permitir que alguien te lastime, date cuenta de que todos somos vulnerables y susceptibles a ser heridos. Perdónate a ti mismo por tus propias debilidades y reconoce que el perdón es un proceso que requiere tiempo y esfuerzo.

3. Aprende a dejar ir

Dejar ir el resentimiento y la ira es esencial para poder perdonar a alguien. Aferrarse a estos sentimientos negativos solo nos hace daño a nosotros mismos y nos impide avanzar. Aprender a soltar implica liberarnos de la necesidad de venganza y permitirnos sanar y seguir adelante.

Por ejemplo: Intenta practicar técnicas de relajación como la meditación o el yoga para ayudarte a calmar tu mente y liberar emociones negativas. También puedes considerar escribir una carta de perdón, incluso si no la envías, como una forma de expresar tus sentimientos y dejar ir el resentimiento.

4. Busca apoyo

Perdonar puede ser un proceso difícil y solitario. No tengas miedo de buscar apoyo en amigos, familiares o incluso en un terapeuta. Compartir tus sentimientos y emociones con alguien de confianza puede ayudarte a procesar tus emociones y obtener una perspectiva diferente sobre la situación.

Por ejemplo: Considera unirte a un grupo de apoyo o buscar un terapeuta especializado en terapia de perdón. Estas comunidades y profesionales pueden brindarte el apoyo y la orientación necesarios para sanar y perdonar.

5. Practica el autoperdón

El perdón no solo implica perdonar a los demás, sino también perdonarnos a nosotros mismos. Muchas veces, podemos ser nuestro peor crítico y cargar con culpa y vergüenza por nuestras propias acciones. Aprender a perdonarnos a nosotros mismos es esencial para avanzar y liberarnos de cargas emocionales.

Por ejemplo: Reconoce tus errores y defectos, pero no te castigues por ellos. Permítete aprender y crecer a partir de tus experiencias pasadas y recuerda que todos cometemos errores. Practica la autocompasión y date permiso para seguir adelante sin llevar el peso del arrepentimiento.

El perdón no es un proceso fácil ni rápido, pero es una herramienta poderosa para sanar nuestras heridas emocionales y avanzar hacia una vida más plena y feliz. Utiliza estas herramientas y estrategias para facilitar tu camino hacia el perdón y recuerda que el perdón es un regalo que te das a ti mismo.

Perdonarse a uno mismo

Una de las tareas más difíciles en el proceso de sanar heridas es perdonarse a uno mismo. Todos cometemos errores y es natural sentir culpa o remordimiento por nuestras acciones pasadas. Sin embargo, aferrarse a estos sentimientos negativos solo prolonga el sufrimiento y nos impide avanzar hacia la sanación.

El primer paso para perdonarse a uno mismo es reconocer y aceptar los errores cometidos. Esto requiere de valentía y auto-reflexión. Es importante recordar que todos somos humanos y estamos sujetos a cometer equivocaciones. No debemos ser demasiado duros con nosotros mismos, sino aprender de estos errores y comprometernos a crecer y mejorar.

Un ejemplo concreto de perdonarse a uno mismo es en el contexto de una relación amorosa. Si hemos lastimado a nuestra pareja con palabras hirientes o acciones irrespetuosas, es fundamental reconocer el daño causado y asumir la responsabilidad por nuestras acciones. El perdón propio implica disculparse sinceramente y hacer todo lo posible para enmendar el dolor causado. Esto puede implicar buscar ayuda profesional, como terapia de pareja, para aprender a comunicarse de manera más efectiva y evitar repetir los mismos errores en el futuro.

Al perdonarnos a nosotros mismos, también es importante aprender a soltar el pasado y dejar de aferrarnos a la culpa. Debemos recordar que el pasado no define nuestro presente ni nuestro futuro. En lugar de castigarnos constantemente por nuestros errores pasados, debemos enfocarnos en el crecimiento personal y en tomar decisiones más conscientes en el presente.

Para ayudarnos en el proceso de perdonarnos a nosotros mismos, es útil practicar la autocompasión y el autocuidado. Esto implica tratarnos con amabilidad y comprensión, al igual que lo haríamos con un ser querido que ha cometido un error. La autocompasión nos permite liberarnos de la autocrítica destructiva y nos ayuda a cultivar una mayor aceptación y amor propio.

Perdonarse a uno mismo es un paso esencial en el proceso de sanar heridas. Requiere de valentía, auto-reflexión y aceptación. A través del perdón propio, podemos liberarnos de la culpa y el remordimiento, y avanzar hacia una vida más plena y auténtica.

Avanzar después del perdón

Una vez que hemos logrado perdonar a alguien que nos ha lastimado, es importante poder avanzar y seguir adelante en nuestras vidas. El perdón nos brinda la oportunidad de liberarnos del resentimiento y la amargura que nos consume, pero eso no significa que las heridas desaparezcan instantáneamente. Es un proceso que requiere tiempo y esfuerzo, pero con perseverancia y las estrategias adecuadas, podemos sanar nuestras heridas emocionales y encontrar la paz interior.

Uno de los puntos clave para avanzar después del perdón es aprender a soltar el pasado. A menudo, nos aferramos a los recuerdos dolorosos y nos repetimos una y otra vez la historia de cómo fuimos lastimados. Esto solo nos mantiene atrapados en el dolor y nos impide avanzar. Es importante recordar que el perdón no implica olvidar, sino más bien liberarnos de la carga emocional que llevamos. Podemos recordar los hechos sin permitir que nos definan o nos afecten negativamente.

Una técnica útil para soltar el pasado es la visualización. Imagina que estás sosteniendo una mochila llena de pesadas piedras que representan el resentimiento y el dolor. Visualiza cómo te deshaces de esa mochila, dejando caer una a una las piedras al suelo. A medida que te liberas de la carga emocional, sientes como un peso se levanta de tus hombros y te sientes más ligero y libre.

Otro aspecto importante para avanzar después del perdón es cultivar la compasión. Esto implica tratar de entender las circunstancias y motivaciones de la persona que nos lastimó. A veces, las personas actúan desde su propio dolor y heridas internas, lo que puede llevarlas a herir a otros. Al intentar comprender su perspectiva, podemos desarrollar empatía y compasión hacia ellos, lo que facilita el proceso de sanación.

Una técnica para cultivar la compasión es la práctica de la metta o meditación de amor y bondad. Durante esta meditación, enviamos pensamientos y deseos de amor, compasión y perdón tanto a nosotros mismos como a aquellos que nos han lastimado. Esta práctica nos ayuda a desarrollar una actitud compasiva no solo hacia los demás, sino también hacia nosotros mismos, lo que es fundamental para sanar nuestras heridas emocionales.

Finalmente, es importante recordar que avanzar después del perdón no significa que debamos volver a confiar plenamente en la persona que nos lastimó. La confianza es algo que se gana y se construye con el tiempo. Si bien podemos perdonar a alguien, eso no significa que tengamos que permitir que vuelva a lastimarnos. Es esencial establecer límites saludables y protegernos a nosotros mismos.

Avanzar después del perdón implica soltar el pasado, cultivar la compasión y establecer límites saludables. El perdón nos brinda la oportunidad de sanar nuestras heridas emocionales y encontrar la paz interior. No es un proceso instantáneo, pero con paciencia y perseverancia, podemos liberarnos del resentimiento y avanzar hacia una vida más plena y feliz.

Mantener relaciones saludables después del perdón

Una vez que hemos logrado perdonar a alguien que nos ha lastimado, es importante saber cómo mantener relaciones saludables a partir de ese momento. El perdón puede ser un paso crucial para sanar nuestras heridas emocionales, pero no garantiza automáticamente una relación libre de conflictos. Aquí hay algunas estrategias clave para mantener relaciones saludables después de perdonar:

1. Establecer límites claros

Es fundamental establecer límites claros en nuestras relaciones, especialmente cuando hemos sido lastimados en el pasado. Esto implica comunicar nuestras necesidades y expectativas de manera clara y respetuosa. Si alguien cruza nuestros límites, debemos ser firmes en hacerles saber cómo nos sentimos y qué comportamientos no toleraremos.

2. Practicar la comunicación efectiva

La comunicación efectiva es esencial para mantener relaciones saludables. Esto implica escuchar activamente a la otra persona, expresar nuestros sentimientos y pensamientos de manera clara y respetuosa, y buscar soluciones mutuamente beneficiosas. Evitar la comunicación pasiva-agresiva o agresiva puede ayudar a prevenir conflictos innecesarios.

3. Fomentar la empatía y comprensión

Después de perdonar, es importante cultivar la empatía y la comprensión hacia la otra persona. Reconocer que todos somos humanos y que todos cometemos errores nos permite ver más allá de las acciones pasadas y construir una relación basada en el respeto y la compasión mutua.

4. Aprender de las experiencias pasadas

El perdón nos brinda la oportunidad de aprender de nuestras experiencias pasadas y evitar repetir los mismos patrones de comportamiento dañinos. Reflexionar sobre lo sucedido y buscar formas de crecimiento personal nos ayuda a avanzar y construir relaciones más saludables y satisfactorias.

5. Buscar apoyo emocional

Es importante contar con un sistema de apoyo emocional después de perdonar a alguien. Ya sea a través de amigos, familiares o profesionales de la salud mental, tener a alguien con quien hablar y procesar nuestras emociones puede ser de gran ayuda para mantener una buena salud emocional y fortalecer nuestras relaciones.

El perdón es solo el primer paso para sanar nuestras heridas emocionales. Mantener relaciones saludables después de perdonar requiere establecer límites claros, practicar la comunicación efectiva, fomentar la empatía y comprensión, aprender de las experiencias pasadas y buscar apoyo emocional. Al seguir estas estrategias, podemos construir relaciones más fuertes y satisfactorias después de ser lastimados.

Preguntas frecuentes

¿Por qué es importante perdonar?

Perdonar es importante para liberarnos del peso emocional y sanar nuestras heridas.

¿Cómo puedo saber si he perdonado a alguien?

Sabes que has perdonado a alguien cuando ya no sientes resentimiento ni deseos de venganza hacia esa persona.

¿Qué debo hacer si no puedo perdonar a alguien?

Si no puedes perdonar a alguien, es importante buscar ayuda profesional para trabajar en el proceso de perdón y sanación.

¿Perdonar significa olvidar lo sucedido?

No necesariamente. Perdonar implica liberar el resentimiento y dejar de cargar con el dolor, pero no significa olvidar lo sucedido.

¿Puedo perdonar a alguien y mantener distancia con esa persona?

Sí, es posible perdonar a alguien y mantener distancia con esa persona si consideras que es lo mejor para tu bienestar emocional.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Sanando heridas: Cómo perdonar y avanzar después de ser lastimado puedes visitar la categoría Autoayuda.

Fernando Aguilar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir

ConsejodeAmor.Club utiliza cookies, tanto propias como de terceros para recopilar información estadística sobre su navegación y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, generada a partir de sus pautas de navegación. Para continuar, tiene que aceptar su uso. Leer más